Fiel a la tradición y abierto a las inspiraciones del Espíritu

El título del presente artículo nos hace pensar en temas religiosos mas que en tecnológicos. Dicha frase fue dicha por Mons. Ramón Benito De La Rosa y Carpio, arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago, en la toma de posesión del nuevo rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Vale la pena reflexionar sobre este hecho importante para la historia de la educación superior dominicana.

Para todos es sabido el rol importante que ha jugado Mons. Agripino Núñez Collado en el acontecer nacional. Su labor como rector de PUCMM, nuestra alma mater, y su papel como mediador nacional fue y es de un desempeño extraordinario. Ser el impulsor por más de 40 años de una de las principales universidades dominicanas lo inscribe de manera definitiva en los libros de historia de la educación superior en nuestro país.

Por otro lado, el nuevo rector, P. Alfredo De La Cruz, se ha destacado por su gestión en la Universidad Católica Nordestana (UCNE) y su gran desempeño académico en diversas áreas. Estamos seguros que en él se cumplirán las palabras de Mons. De La Rosa: “fiel a la tradición y abierto a las inspiraciones del espíritu”.

La Iglesia Católica Dominicana ha hecho extraordinarios aportes a la educación dominicana y en particular al sistema universitario nacional. Un gran número de pastores han hecho posible esto. Estamos hablando del Cardenal Lopez Rodriguez, impulsor y fundador de varias universidades como por ejemplo la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), Mons. Peña, Mons. Moya, Mons. Benito Angeles, Mons. Fausto Mejía y otros tantos ya fallecidos o que ejercen actualmente la rectoría de las diversas universidades católicas en diferentes puntos del país.

Es de justicia reconocer la contribución que los diferentes obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas han hecho al sistema universitario dominicano. Las Iglesias Cristianas, la Católica y la de otras denominaciones, han hecho posible que miles de profesionales puedan servir a la patria con calidad y ética. Oremos para que nos mantengamos fieles a esta importante misión.

Ciberpolítica y la nueva forma de presencia pública

La tecnología de la información y comunicación (TIC)ha cambiado el mundo en que vivimos. La banca, el comercio, la educación son sólo aspectos de la vida social que están transformadas gracias a las TIC. Uno de los tantos aspectos de la vida humana que han sido alcanzados por la revolución digital ha sido la política.

Se conoce conoce como ciberpolítica al “término empleado por académicos que analizan la profundidad y finalidad del uso de Internet para el activismo político”. Es decir, podemos decir que la aplicación de Internet y redes sociales a la actividad política produce una nueva forma de hacer política llamada ciberpolítica.

Dicha actividad tiene su origen en los Estados Unidos y se ha ido difundiendo en todo el planeta. Estrategias digitales y el uso intensivo de la red de redes para hacer política de está haciendo cada día mucho más importante.

Las nuevas generaciones de líderes deben tomar en cuenta estás importantes estrategias y herramientas para hacer valer sus proyectos. Este un aspecto fundamental a la hora de hacer una “nueva forma de política”.

La juventud y su futuro

He tenido el privilegio de impartir cientos de charlas vocacionales. En dichos encuentros intento orientar e inspirar a los jóvenes de los últimos años de bachillerato, ayudándoles a discernir mejor su futuro profesional. Intentó contribuir con mis palabras y testimonio a la importante tarea de decidir que van a estudiar en la universidad.

Lo primero que intento es hacerles reflexionar sobre sus vidas. Les digo que es mucho más importante tener un plan de vida que identificar la carrera profesional que piensa realizar. Todo parte de la eterna y existencial pregunta: ¿cuál es el sentido de la vida?

Todos nosotros buscamos la felicidad en esta vida. Vivimos intentando realizar lo que pensamos es fundamental para ser feliz y tener una vida plena. Consciente e inconscientemente esperamos en cada acción diaria encontrar plenitud, felicidad, sentido a nuestra vida. Estudiamos, nos casamos, tenemos hijos, buscamos progreso económico, reconocimiento social y prestigio porque pensamos que en estas cosas están las claves de una realización plena, en definitiva, la felicidad.

Los jóvenes necesitan que les ayuden a pensar seriamente sobre sus vidas. Tomar la vida “en peso”, hacer un plan de vida con trascendencia, vivir de manera plena es la principal tarea de toda persona. La vocación profesional es parte fundamental de ese proyecto vital que todo joven está llamado a construir.

Mis charlas cuentan con dos partes. Por un lado les pongo (intento) de frente a su vocación personal. Deben descubrir en su corazón cual es su talento, la cualidad que los hace únicos, lo que disfrutan hacer y les sale bien, en definitiva, cual es la vocación o misión por la que piensan existen en esta vida. Toda vida es un proyecto y como proyecto debe tener un objetivo y un sentido profundo. Por otro lado les presentó la realidad actual y futura. Les digo que deben combinar este sentido de “para que existen” con lo que el mundo espera de ellos.

Vivimos en una sociedad de la información y del conocimiento. La “tecnificación” de la sociedad ha alcanzado niveles sin precedentes. Cambiamos y avanzamos en la ciencia y la tecnología a ritmos impresionantes. ¿Qué les espera a los jóvenes de hoy? Pues profesiones y formas de aprender que hace apenas 10 años no existían. Hoy más que nunca supone un gran desafío no sólo alcanzar un título profesional, sino mantenerse actualizado y competitivo dentro de tu disciplina profesional.

Genética, robótica, nanotecnología, tecnología de la información y comunicación, ciencia de los datos y muchas otras áreas serán las áreas del futuro. Se requerirán miles de ingenieros y expertos en estos temas. Se necesitarán profesionales bien formados y capaces de aprender constantemente en áreas que todavía hoy no se ofrecen como carreras formales.

Los jóvenes que quieran tener una vida plena deben saber que les tocó vivir en un mundo altamente conectado y científico. Ya sea que quieran estudiar derecho, contabilidad o medicina; todas las profesiones experimentarán cada vez en mayor medida un proceso de “influencia tecnológica” que hará imprescindible el elemento tecnológico en el ejercicio de sus funciones. Las ingenierías y carreras afines a la ciencia y tecnología no sólo son el presente del mundo, son el futuro de la humanidad, la garantía profesional de todos los jóvenes de nuestro país.

El ITLA y el futuro de la República Dominicana

En días pasados comentaba con algunos jóvenes lo que ha sido mi vida en los últimos años. Interactuar con ellos me dio la oportunidad de reflexionar sobre algo importante que ha pasado en mi vida: el ITLA.

Para todos los seres humanos de este tiempo, la edad comprendida entre los 20 y 40 años es el tiempo del desarrollo y crecimiento. Es el mejor momento de nuestras vidas. En esos 20 años regularmente nos casamos, tenemos hijos, terminamos nuestra formación profesional con alguna especialización y construimos las bases de nuestro legado histórico.

En mi caso particular, al pensar en qué he dedicado mi tiempo en los últimos 20 años de mi vida, pienso inmediatamente en EDUCACIÓN. No sólo me he formado académicamente sino que, con apenas 19 años de edad, comencé una carrera académica que no ha terminado hasta el día de hoy.

Los últimos 10 años de mi vida lo he dedicado, dentro de la educación técnica y tecnológica, a una institución que ha sido creada para transformar la vida de los jóvenes de nuestro país. Dicha organización académica se llama Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA). He intentado siempre hacer realidad en mi vida la llamada que hace el apóstol Pablo en su carta a los Gálatas de “lo que vayas hacer, hacerlo con todo el corazón, como quien sirve a Cristo”. Con esto quiero decir que he dedicado una de las mejores décadas de la vida de cualquier persona a una organización que merece contar con personas que se comprometan con ella. Y ¿Por qué?

Nunca en mi vida he hecho cosas que no tengan un sentido trascendente para mi. Desde muy pequeño siempre me preguntaba el sentido de mis acciones. Con esto buscaba que mis pasos, actividades y los caminos por donde conducía mi vida tuvieran un sentido de trascendencia. Mi familia es una familia muy cristiana católica y ya desde los 16 años estaba en una comunidad cristiana de una de las realidades apostólicas que el Espíritu Santo ha suscitado después del Concilio Vaticano II. Por tanto, al momento de ingresar al ITLA, una de las primeras cosas que hice fue buscar en Dios el sentido de esta oportunidad y misión que Él me ofrecía. Dios movilizó voluntades para que yo fuera a la edad de 30 años, director ejecutivo del ITLA. Por algo, pienso, lo ha permitido.

Pienso y creo firmemente que Dios ha permitido que sirva en el ITLA porque es una institución que tiene mucho que hacer por la juventud de nuestro país. Nuestra lucha, nuestra causa, es que la vida de miles de jóvenes de escasos recursos y talentosos puedan transformar sus vidas mediante una educación tecnológica de calidad. Nuestra pasión, nuestro servicio, nuestra entrega de día a día tiene un sentido trascendente. Todos los días en el ITLA no sólo luchamos para dar clases de tecnología e idiomas. No! Nuestras lucha es más que eso. Nuestra causa es que nuestro amado País sea una nación próspera, moderna, insertada en la economía digital mundial y esto se traduzca en mejores condiciones de vida para nuestra gente. Luchamos para construir una nación donde todos y todas tengan la oportunidad de realizar sus sueños, donde todos y todas puedan alcanzar el máximo de su potencial, donde todos los dominicanos y dominicanas puedan vivir una vida buena! Una vida querida por Dios!

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El fin del lucro en la educación

Hace pocos años, en Chile se dio una de las movilizaciones sociales más importantes de Latinoamérica, una gran revolución estudiantil que hizo temblar en sus cimientos a la clase gobernante de aquella importante nación. ¿Cuál fue el detonante de semejante manifestación social? ¿Qué hizo posible que los actores más importantes de la sociedad chilena, con sus estudiantes al centro, lograrán una de las conquistas educativas más importantes en la historia del país? Sencillo, el afán de lucro.

Las sociedades se organizan de diversas maneras. En algunas, como las sociedades bajo régimen socialista o comunista, anulan el derecho a propiedad privada y declaran todos los servicios de salud, educación y demás como públicos y gratuitos. En otros países, sobre todos aquellos organizados en función de la propiedad privada y el libre mercado, permiten y fomentan el derecho a la comercialización de bienes y servicios sociales. En este modelo, el estado provee también servicios públicos pero se ve normal y pertinente la actividad privada. En modelos neoliberales más radicales se piensa que la posibilidad de generar riqueza depende necesariamente de un fuerte sector privado creando empleo y producción.

No quiero entrar en un debate ideológico, no tiene mucho sentido. Lo que sí quiero que podamos tener claro es que los seres humanos nos organizamos en sociedad con la esperanza de tener mejores condiciones de vida. ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué significa? Que los sistemas educativos deben organizarse para que permitan el desarrollo al máximo del potencial de sus ciudadanos. Y eso es lo que importa.

Ahora bien, el debate reciente consiste en que papel debe jugar el estado en la regulación de un sector privado educativo que aumenta las tarifas escolares y fija los libros de texto según conveniencias del mercado.

El argumento principal de los colegios privados es que como empresas educativas tienen el derecho de fijar sus precios y definir los costos educativos relacionados (libros de texto y demás) según las reglas del mercado.

Pienso que el centro no debe ser sobre el rol del estado o la responsabilidad de los colegios privados y sus proveedores. El centro del debate debe ser sobre que educación queremos para nuestros hijos e hijas.

La educación pública de calidad debería ser la meta de todos y todas. ¿Por qué existen tantos colegios privados? Quizás porqué no tenemos una educación pública buena, de calidad, que satisfaga las expectativas de padres y tutores. Fortalecer la educación pública en lo relativo a su calidad es el tema.

Por otro lado, independientemente de que la educación sea pública o privada, es un servicio social y como tal, de importancia estratégica para la nación. No puede ser un bien comercial sujeto a los vaivenes del mercado. Es una responsabilidad vital del estado garantizar una educación de calidad para todos y todas.

Una forma participativa de lograr una alianza efectiva entre directores, editores de libros y padres, es lograr que los padres sean incluidos en las decisiones de la lista de libros y precios de los colegios. Que ellos tengan participación en esas decisiones sería la solución a un problema de años y es una práctica en algunos colegios privados con gran éxito.

Luchemos por una ALIANZA POR LA EDUCACIÓN que armonice a los sectores en conflicto y logre lo que realmente es importante, que nuestros jóvenes, niños y niñas aprendan mejor y alcancen el máximo de su potencial.